Ventosas

El tratamiento con Ventosas consiste en la colocación de las ventosas sobre la superficie de la piel a tratar para causar una congestión local producida por el vaciado de aire de la ventosa, introduciendo calor en su interior; y es por eso que la piel va tomando una coloración roja-violácea.

De modo que esta técnica tiene la función de movilizar y estimular la circulación del Qi, mejorando la permeabilidad del tejido, puesto que activa la circulación de la sangre y mejora el drenaje linfático de la zona.

Las Ventosas se aplican sobre puntos de Acupuntura, tal como habíamos explicado en la técnica de Moxibustión, y también se pueden ir desplazando a lo largo del recorrido de un meridiano, y al igual que con la Moxibustión, su función es dispersar el frío y la humedad, y movilizar el estancamiento energético. Por ello, resulta eficaz para mejorar los dolores lumbares, ciática, dolores articulares por frío, etc.

El tratamiento con Ventosas, del mismo modo que la técnica de Moxibustión, se puede combinar con la Acupuntura, para mejorar su eficacia y mejorar el tiempo de recuperación.