Alimentación y Terapia Nutricional Coadyuvante al Tratamiento del Cáncer

Artículo presentado en el 12º Congreso Internacional de Medicina Integrativa realizado en Octubre de 2019 en Barcelona, basado en el análisis actualizado de abundante evidencia científica actual, que ha sido la base de las prescripciones terapéuticas dietéticas aplicadas en su consulta durante más de 30 años de experiencia.

El artículo explica la estrategia dietética y los alimentos con probados efectos positivos contra el cáncer, aplicables a una dieta y alimentación para el paciente a lo largo de todo el proceso y el tratamiento oncológico.

SINOPSIS

La finalidad de la dieta y alimentación en el cáncer debe ser, no sólo la de aportar los nutrientes y energía suficientes para la reposición tisular y funciones básicas corporales, sino también, regular y fortalecer las funciones inmunitarias del paciente. Todo ello con el fin de ayudarlo a lo largo de todo su proceso oncológico en su lucha contra el cáncer y aparición de nuevas metástasis. Para ello se debe seguir una estrategia y procurar alimentos señalados en la abundante evidencia científica actual (mayoritariamente de origen vegetal), como los recomendados por WCRF (World Cancer Research Fund), AICR (American Institute for Cancer Research), OMS (Organización Mundial de la salud) y otras fuentes reputadas. También es aconsejable evitar o limitar lógicamente aquellos alimentos que se pueden considerar, según la evidencia vigente, factores de riesgo o predisponentes al cáncer (como cárnicos, volatería, procesados, carbohidratos refinados, azúcares, etc.).

La alimentación y nutrición también puede utilizarse para intentar compensar los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos: cirugía, farmacoterapia, quimioterapia, radioterapia ó tratamiento biológico. Una estrategia metabólica y alimentaria, poniendo especial cuidado en la protección de la fuerza digestiva en el paciente oncológico, con la inclusión adecuada de ciertos alimentos, como granos integrales, proteínas vegetales, pescado, semillas, verduras frescas y algunas frutas, en un estilo alimentario, de alta digestibilidad y valor nutricional óptimo, resulta de gran ayuda para que el paciente tenga una mejor condición física, nivel de energía y mejor calidad de vida y bienestar posible. Podemos así, ayudar a facilitar el mejor éxito del tratamiento y calidad de vida, y permitir, con una mejor salud en el post-tratamiento, favorecer la prolongación de su vida el mayor tiempo posible y evitar recaídas.


 

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